EL CHOCOLATE

A la gran mayoría de los perros les gusta el sabor de las golosinas, especialmente el sabor de chocolate. El chocolate contiene una metilxantina (la teobromina) que es tóxica para los perros si se consume en grandes cantidades.

En la alimentación humana se encuentran comúnmente tres compuestos de metilxantina, que son la cafeína, la teofilina y la teobromina. La cafeína es el compuesto más abundante en el café, el té y las bebidas a base de cola. La teobromina es la más abundante en los productos de cacao y chocolate. Los compuestos de la xantina actúan sobre todo en el sistema nervioso central, en el sistema cardiovascular, en los riñones, en el músculo liso y en la musculatura esquelética. La teobromina actúa en particular como relajante del músculo liso, dilatador de la arteria coronaria, diurético y estimulante cardíaco.

La toxicidad de la teobromina no suele representar un problema clínico en los perros, pero el perro es extraordinariamente sensible a los efectos fisiológicos de la teobromina. Menos de 100 gr de chocolate en un perro de tamaño mediano puede ser fatal. Los síntomas de presencia de teobromina en perros incluyen vómitos, diarrea, jadeos, inquietud, mayor eliminación de orina o incontinencia urinaria y temblores musculares.

Generalmente a los perros les gusta el sabor del chocolate y sus dueños pueden darle ocasionalmente un bombón o alimentos que contengan chocolate como golosina especial. Si la ingesta de chocolate del perro está estrictamente limitada a esta golosina ocasionalmente, no habrá ningún peligro de toxicidad por la teobromina, pero sin embargo debe considerarse otros factores perjudiciales como la caries.

LOS HUESOS DE POLLO Y DE CONEJO

Porque son huesos que se astillan al romperlos y se los pueden clavar en la garganta. Sin embargo, el de ternera, cerdo,... no se astillan, sino que se hacen polvo

Cualquier tipo de hueso es peligroso, ya que puede obstruir total o parcialmente el tracto gastrointestinal, además de ocasionar estreñimiento, por tanto no recomiendo la administración de huesos bajo ningún concepto

Los perros son, por lo general, intolerantes a la LACTOSA (el azúcar de la leche), por tanto los lácteos y derivados generalmente les sientan mal, causando diarreas, flatulencias...

Por esta razón les sienta tan mal la leche entera como la desnatada, ya que la cantidad de Lactosa es la misma, sólo difieren el el % de grasa.

Las cebollas:

Pueden provocar un tipo de anemia muy grave (anemia hemolítica). Los glóbulos rojos se oxidan originando la formación de una especie de burbujas que debilitan su estructura hasta el punto de llegar a destruirlos prematuramente.

Las consecuencias son visibles a los pocos días (descoordinación al caminar, taquicardia, dificultad respiratoria, debilidad ...)

La patata verde es tóxica para los perros, pero maduras y hervidas o cocinadas (así aparecen en algunos piensos) no son perjudiciales.

Es una fuente de hidratos de carbono usada en dietas de exclusión.

 

Bulldog Sculpture