La infección por Herpesvirus canino, tan comentada entre criadores, suele ser la "Cabeza de Turco" que justifica la falta de fertilidad de las perras, cuando en la práctica no es una patología tan extendida.

En efecto, no es raro oír, en conversaciones con criadores, que los fracasos que uno u otro están teniendo con sus camadas son debidas a este Herpesvirus, cuando en realidad, ni tan siquiera se ha chequeado las hembras infértiles o que han presentado un aborto. El resto de causas de Infertilidad/Aborto las abordaremos en otro artículo, así como la manera de prevenirlas.

El Virus del Herpesvirus Canino (HVC) infecta sólo a cánidos. Es bastante termolábil y se inactiva con facilidad una vez fuera del huésped.

La transmisión de este virus se realiza vía venérea y respiratoria en adultos, y a los fetos durante la gestación y parto. Entre cachorros infectados puede existir contagio vía oronasal por contacto con las secreciones de hermanos enfermos o de la propia madre.

Diferenciaremos la infección entre Adultos y Neonatos.

En adultos, la infección suele ser asintomática, debido a que el sistema inmune del animal presenta una fuerte resistencia contra este virus, montando una respuesta que estimula Linfocitos T y B, aunque la respuesta humoral (que confiere inmunidad duradera) es mínima.

La mayor temperatura corporal del adulto también facilita la inactivación de este virus.

En ocasiones pueden presentarse signos respiratorios leves, vaginitis y balanopostitis, con lesiones linfofoliculares de la mucosa genital y aumento de las secreciones.

Por el contrario, en el periodo neonatal, la infección consigue diseminarse por todos los tejidos y órganos del cachorro, pasando a una forma mortal generalizada.

Se presentan lesiones multifocales de hemorragia y necrosis en la mayoría de órganos: riñones, hígado, bazo, pulmones, SNC...

Los signos presentes en estos cachorros suelen ser debilidad, llanto incesante, rechazo a la alimentación, dolor abdominal, diarrea amarillo-verdosa, hemorragias petequiales en mucosas, convulsiones... La muerte suele sobrevenir tras 24-48 horas.

Durante las 3 últimas semanas de gestación podría producirse el aborto.

Diagnóstico:

En neonatos, tras la necropsia, deben enviarse a laboratorio los tejidos fetales sin congelar. Se recomienda enviar el cachorro completo si su tamaño lo permite. En caso contrario han de enviarse: hígado, pulmón, bazo y riñones.

De igual forma, el análisis serológico inmediato de la hembra se hace obligatorio debido a la corta duración de la respuesta humoral que podría darnos un falso negativo pasadas unas semanas del suceso.

En animales adultos deben tomarse muestras vaginales, prepuciales y conjuntivales además de suero para determinar cantidad de Anticuerpos.

Tratamiento:

No existe tratamiento eficaz contra el Herpesvirus canino, por lo que la prevención es nuestra mejor arma.

Prevención:

El aislamiento de la hembra durante las 3 últimas semanas de gestación es fundamental, así como el de los cachorros menores de 3 semanas (periodo donde son más susceptibles).

Se deben aislar las perras y camadas infectadas del resto de ejemplares para evitar la diseminación por el criadero.La desinfección de las zonas afectadas puede realizarse con prácticamente cualquier tipo de detergente debido a la fragilidad de este Virus.

La vacunación contra Herpesvirus no es 100% eficaz y se aplica a la hembra gestante en dos dosis.

Una hembra que haya perdido una camada por Herpesvirus podría volver a gestar y sacar adelante una camada totalmente sana.

 

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